Historia
Desde 1979, fecha en que se constituyó Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), la empresa ha vivido un sinfín de transformaciones que han servido para adecuar las instalaciones, los equipamientos, las estaciones y el material móvil a las necesidades de los clientes y a las nuevas exigencias del transporte público.
La perspectiva histórica que concede el paso de los años permite tener una visión amplia de estas transformaciones y, al mismo tiempo, dar valor a todos los elementos que han sido protagonistas del cambio.
Con el trabajo del día a día de los profesionales y con la colaboración de las instituciones, FGC se sitúa como punto de referencia, tanto en el ámbito nacional como internacional, dentro del sector del transporte ferroviario.
Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) es la heredera de toda una serie de empresas de larga tradición ferroviaria.
La historia de la línea Barcelona-Vallès se remonta al año 1863, cuando empezó a circular el primer tren de la Compañía del Ferrocarril de Barcelona en Sarriá. Pese al éxito de la línea, en el año 1874 la compañía tuvo problemas financieros y fue absorbida por la nueva sociedad Ferrocarril de Sarrià en Barcelona.
El ingeniero Carles Emili Montañés planteó al financiero norteamericano Frank S. Pearson la compra del ferrocarril de Barcelona en Sarrià y su prolongación. En 1912 se constituyó la sociedad Ferrocarriles de Cataluña. En 1917 se inauguró el tramo de doble vía de Sant Cugat del Vallès. En 1919 la línea llegó a Terrassa y en 1922 a Sabadell.
En 1929 se cubrieron las vías desde Barcelona-Pl. Catalunya hasta Muntaner y entre los años 50 y 70 continuó extendiéndose el túnel al resto de la línea de Barcelona. En los años 50, también se inauguró el ramal entre Gràcia y Avda. Tibidabo.
Una situación económica precaria condujo a la empresa a abandonar el servicio en 1977, un año después de que se inaugurara el ramal de Sarrià hasta Reina Elisenda. Desde entonces, y hasta el traspaso a la Generalitat de Catalunya en 1978, la compañía estatal Ferrocarriles de Vía Estrecha (FEVE) se hizo cargo de la línea.
La línea Llobregat-Anoia tiene sus orígenes en los últimos años del siglo XIX y los primeros del siglo XX, entre Manresa y Guardiola de Berguedà, Martorell e Igualada y Barcelona y Martorell.
La línea entre Manresa y Guardiola de Berguedà, que era conocida como "el carrilet" por la estrechez de la vía, se puso en servicio en 1881, a partir de la constitución de la compañía Tranvía o Ferrocarril Económico de Manresa, en Berga.
En 1893 nació el Ferrocarril Central Catalán, que enlazaba también, con vía estrecha, Martorell e Igualada.
El crecimiento demográfico de la zona motivó la construcción de un tramo entre Barcelona y Martorell, gestionado por la empresa Camino de Hierro del Nordeste de España, que se fundó en 1908. La línea se puso en funcionamiento en 1912.
En 1919 se unieron las diferentes empresas bajo el nombre de Compañía General de Ferrocarriles Catalanas (CGFC). Con mejor o peor fortuna, la línea se fue renovando hasta que, en 1977, y también por la precaria situación económica, fue traspasada a Ferrocarriles de Vía Estrecha (FEVE) y posteriormente asumida por la Generalitat de Catalunya en 1978.
Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) se constituyó en el año 1979 para gestionar la explotación de estas líneas históricas transferidas por el Estado, en las que también se integró el funicular de Vallvidrera. En el año 1980, se incorporó la gestión del funicular de Gelida y en 1986 la gestión de las estaciones de montaña de La Molina y de Vall de Núria, incluyendo el cremallera, y los funiculares de Sant Joan y de la Santa Cova en Montserrat. En 2003, se incorpora el nuevo cremallera de Montserrat y en 2005 la línea Lleida-La Pobla de Segur, traspasada por el Estado.